|
¿Dónde esta la paz y cuál es el respeto? El asesino pacifista tiene su respuesta
por Tito Román
Tuesday, Oct. 20, 2009 at 4:27 AM
Al leer las declaraciones del asesino Figueroa Sancha no me sorprendió los niveles de hipocresía y falsedad a los que puede llegar un jefe de la policía. Al decir que los estudiantes no tenían palabra, ni compromiso, ni liderato, pareciera que se equivocaba de grupo, pensé que hablaba del grupito que actualmente gobierna este país.
“Ese grupo no tiene ni palabra ni compromiso ni liderato. Ese grupo es un grupo totalmente descomprometido con el pueblo de Puerto Rico, tiene una agenda aparte.”
De esta forma describió recientemente el asesino Superintendente de la Policía de Puerto Rico a los estudiantes que bloqueaban el expreso Las Américas el pasado jueves, 15 de octubre cuando se realizaba un paro general en todo Puerto Rico. Al leer las declaraciones del asesino Figueroa Sancha no me sorprendió los niveles de hipocresía y falsedad a los que puede llegar un jefe de la policía. Al decir que los estudiantes no tenían palabra, ni compromiso, ni liderato, pareciera que se equivocaba de grupo, pensé que hablaba del grupito que actualmente gobierna este país. Ellos son el verdadero grupúsculo encabezado por los grandes empresarios detrás de la cortina, pasando por el Gobernador, el Secretario de la Gobernación, los Legisladrones y terminando por el mismo Superintendente. Los anteriores constituyen la verdadera minoría que no representa los mejores intereses del pueblo puertorriqueño. Son la minoría que no va a sufrir las consecuencias de los despidos, pues ya tienen su futuro bien garantizado a menos que la lucha de este pueblo cambie la suerte de estos déspotas.
El Superintendente cree que con sus declaraciones en tono pausado, de apariencia responsable logrará crear una imagen positiva de su puesto. En su estrategia intenta proyectarse como el negociador, el pacífico, pretende que el pueblo no recuerde lo que ha hecho en recientes años, ni el más tonto podría pensar que la policía esta en buenas manos. Para colmo en nuestra nación, el asesino es pacifista, es como el que da gatillo y carga un crucifijo. Figueroa Sancha el que ha dirigido pandillas de delincuentes ahora se llena el buche hablando de los estudiantes que luchan. La primera pandilla que dirigió fue la del FBI, esa misma que asalto el pueblo de Hormigueros el pasado 23 de septiembre de 2005 y asesino al Comandante Machetero Filiberto Ojeda Ríos. La pandilla no se conformo y luego penetraron de manera abrupta apartamentos de independentistas en el edificio De Diego 444 terminando en una agresión lamentable hacia varios periodistas de este país. A partir de su nombramiento como jefe de la policía han continuado los sucesos agresivos contra comunidades y estudiantes. Primero agredieron a la Comunidad de Villas del Sol lanzando gas pimienta en los rostros de mujeres humildes que defendían los techos de sus hijos; semanas después invadieron en la avenida Universidad los delincuentes con macanas agrediendo a los estudiantes que allí pasaban la noche, disparaban gases lacrimógenos a diestra y siniestra, sin ninguna explicación. A solo días de realizarse el paro nacional intervinieron con fuerza desproporcionada en una escuela pública del pueblo de Canóvanas. Allí también utilizaron la fuerza contra los jóvenes que querían mostrar su indignación hacia el gobernador Luis Fortuño quien ejecuta el plan de despedir servidores públicos en vías de privatizar el país. Señor Asesino Figueroa Sancha (“Pepe Spray” es un calificativo insuficiente), todos estos atropellos han sido vistos por todo el Pueblo de Puerto Rico, algunos gracias a la prensa comercial y otros gracias a las manos que sacaron sus camaritas digitales y pudieron grabar las imágenes que construyen hoy conciencia e indignación.
Entonces poca es la verdad que se puede esperar de este individuo. Sabemos que su agenda es criminalizar la juventud luchadora para dividir el movimiento y debilitarlo. Ahora hace estos señalamientos para luego aplicar la represión a su gusto y placer. Ojala no tengamos otro incidente lamentable como Cerro Maravilla. Hay que tomar con cuidado las expresiones del peligroso Figueroa Sancha, su paternalismo de calificar a los estudiantes como los “delincuentes” y a los lideres sindicales como “los buenos” es pura estrategia militar. Aquí los delincuentes ya los conocemos, además debemos recordar que el Superintendente no fue electo por este pueblo al igual que el perrito sarnoso Marcos Rodríguez Ema. Ustedes fueron nombrados por la mafia que ha llegado a poder con el voto del pueblo y que pretende vender este país canto por canto para enriquecerse. Así lo hicieron con la Telefónica y con los hospitales públicos, el secretario de la gobernación lideró ese robo al pueblo de Puerto Rico.
La desestabilización del país comenzó con aprobar la Ley 7 a la prisa y a la cañona sin el apoyo de la mayoría del pueblo, ahora solo vendrá la respuesta combativa y necesaria de la clase trabajadora para recuperar lo que se ha perdido e ir más allá, la renuncia de todos estos oportunistas. Definitivamente este país hay respetarlo y esto se va hacer valer en las calles con la lucha inteligente. Hoy el asesino pacifista alaba a los lideres sindicales pero mañana cuando la lucha arrecie será el encargado en dar la orden de macanazos y quien sabe que más. Si yo fuera líder sindical cuidaría no sentarme en la mesa con el asesino pacifista para establecer coordinaciones en este tipo de protesta. Por una cuestión moral los lideres sindicales que se respeten deberían recordar que Figueroa Sancha dirigió el operativo donde fue asesinado Filiberto Ojeda y ya sabemos que no hay que ser independentista para repudiar este asesinato. Sr. Figueroa Sancha, la tiza ya marca el suelo, ahí esta la raya, nosotros sabemos quien es usted y usted sabe quienes somos nosotros. Vamos a reivindicar la historia, somos los mismos usted tiene razón, los mismos que en los 70’s luchamos contra el militarismo en la universidad, los que luchamos en los 80’s la universidad pública y accesible para los menos afortunados. Somos los mismos que en los 90’s exigimos mejores condiciones de estudio en el primer centro docente del país y que le hicimos frente al robo de la Telefónica y luego le hicimos frente a la Marina en Vieques hasta echarla en el 2003. Nosotros conocemos la historia y sabemos cual es nuestro deber. Gracias a nuestra resistencia juvenil el pueblo tiene una historia de la cual se puede sentir orgulloso y digno. Sin embargo el cuerpo que usted dirige tiene una larga historia de sangre, carpeteo, abuso y persecución. Nosotros entramos al Capitolio para impedir que se le hiciera homenaje a otro asesino como Julito Labatud. Alguien que vivió y murió tranquilamente, protegido por los poderosos, vivió en paz y no fue llevado a la justicia. Todos sabemos que el mando a matar a otro de nuestros jóvenes que luchaba por un Puerto Rico mejor, inolvidable serás Carlos Muñiz Varela. Honor a los que estillaron el cristal que protege una constitución colonial y de mentiras que esta subordinada, por debajo de la imperial. Esa constitución de cartón que ni ellos mismos respetan y eso el pueblo lo sabe. Quizás los estudiantes que bloquearon el expreso el pasado jueves no representan a la mayoría del estudiantado universitario, pero si representan una historia de lucha digna y puede ser que sean el modelo a seguir por otros próximamente. Esos que ponen sus vidas en riesgo frente a la brutal Fuerza de Choque tienen en sus mentes y corazón la ideas nuevas para defender este pueblo, tienen la esperanza de un Puerto Rico mejor, son jóvenes con pensamiento crítico y sabemos que cada vez se organizaran mejor para vencer.
Por ultimo hay que decir que no puede hablar de paz, ni de respeto quien ha practicado la brutalidad constantemente. Ustedes han iniciado la violencia con su agresividad policial, con los despidos y creando un clima de intransigencia. Bastante pacifico han sido los estudiantes, el derecho a defenderse del abuso es legítimo, entonces no pueden exigir que se ponga la tercera mejilla que no existe, ya han sido suficientes bofetadas. Siempre hablan de paz cuando el pueblo decide defenderse. En este pueblo no se respira paz desde que hace mucho, nada más vea los periódicos y se darán cuenta que vivimos en guerra. La paz que los poderosos defienden es esa tranquilidad de estar cómodos mientras nuestro pueblo se sigue hundiendo. Que nadie confunda el derecho a defenderse con quebrar una paz que no existe, ahora luchamos por justicia social, para que eventualmente la paz sea para todos, esa paz fundamental de que la cuchara tenga algo de comida cuando esté llegando a la boca.
|