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De "Albizu: todo o nada", lo mejor es nada
por Pedro Aponte Vázquez
Friday, Aug. 08, 2008 at 10:27 AM
pac1209@yahoo.com
El monólogo "Albizu: todo o nada" es un grave insulto a la memoria de un prócer puertorriqueño y a la historia misma de nuestra nación, historia bastante atropellada ya por recientes obras producto de una ficción arrogante y desenfrenada.
Lo mejor es nada
Poco después de la primera puesta en escena del monólogo de título Albizu: Todo o nada en el teatro Diplo de Río Piedras, un compañero me aconsejó muy seriamente que no me expusiera al sacrificio de ver cómo la autora, Viviana Torres Mestey, ridiculiza la figura de don Pedro Albizu Campos en esa obra teatral. Según la promoción publicada luego en Claridad y otros medios, Albizu: Todo o nada, "es una investigación experimental" – sea lo que sea que eso quiere decir en este contexto -- de las probables vivencias del prócer en "sus últimos momentos", fundamentada esa investigación en los "discursos y otros escritos del maestro" complementados a su vez "con poesía". El New York Daily News, por su parte, dice que Albizu: Todo o Nada, "es una reflexión", repite la descripción anterior y sobre Albizu afirma erróneamente que "su labor como abogado lo llevó a estar del lado de los menos favorecidos en un país convulsionado política y socialmente". Desconoce el autor de la reseña del Daily News que fue muy corta la carrera de abogado del prócer y que la misma predominó precisamente después de su ingreso en el Partido Nacionalista.
Citando a Moncho Conde, el destacado actor que encarna a Albizu, el diario neoyorkino agrega que "El público, a través de este trabajo, no puede creer lo que don Pedro ha sufrido. No les quiero presentar -- dice Conde según el referido diario reaccionario -- al político que todos conocen, sino al ser humano que lloraba en su celda al no poder lograr lo que quería para su patria". Como es usual que le ocurra a cualquiera en condiciones de confinamiento carcelario, no importa cuán cuerdo sea, Albizu sufrió frustraciones, enfrentó conflictos y mostró agresividad durante su reclusión en La Princesa, según surge de informes de prensa y de testimonios en privado, así como de documentos. No obstante, otros datos que surgen de las mismas fuentes nos revelan a un Albizu coherente, en su sano juicio, en dominio de su entorno en la medida que un recluso puede lograrlo, que ejerció eficazmente su liderato y que no lloró durante su reclusión en La Princesa. Ese mismo Albizu rehusó aceptar el indulto condicional que de todos modos le fue impuesto y una vez en su lugar de residencia, durante una conferencia de prensa, regañó a alguien que se expresó del gobernador Luis Muñoz Marín en términos groseros. El hecho de que mantuvo firme su liderato en el partido lo demuestra el ataque al congreso de Estados Unidos en 1954, cinco meses después de ser expulsado de la cárcel. Tan seguros estaban Muñoz Marín y Trías Monge de la cordura de Albizu, que el primero le revocó el indulto que le había impuesto a la cañona y ordenó él mismo su arresto, tras lo cual no fue recluido en un manicomio, donde se recluía a los locos, sino en una penitenciaría, donde se recluía a los cuerdos. Aunque presté atención a la advertencia del compañero que había sufrido el estreno, opté luego de más de un año por ir a presenciar la obra y sostengo que "Albizu: Todo o nada" es el desgarramiento atroz de la figura de aquel ser humano que tantos atropellos y vejámenes había sufrido en vida. No fue fácil resistir el impacto emocional e intelectual de presenciar la reivindicación que Torres Mestey hace de Muñoz Marín y de su sastre jurídico José Trías Monge cuando nos presenta a un Albizu demente, furioso, agresivo y egocéntrico que llega al extremo de responderle con enfáticos "no comment" a un oficial que le hace preguntas en español. Fueron Muñoz Marín, Trías Monge y el sastre psiquiátrico Luis M. Morales los responsables directos de fraguar y divulgar la atrocidad del decreto de locura de Albizu que Torres Mestey ha optado por validar después de estudiar por tres meses la personalidad de la víctima. Por ello opté por preguntarle luego de la función, al frente del escenario, en qué datos históricos se basó para presentarnos en su monólogo a un Albizu evidentemente loco. Por cierto, la magnífica actuación de Moncho Conde en el papel del Albizu de la autora de semejante difamación llenaría de profunda satisfacción a Muñoz, a Trías, a Hoover y a todos los detractores del prócer. El relato de Torres Mestey sobre cómo se preparó intelectualmente para su creación literaria me dejó atónito. Respondió la joven dramaturga con toda seriedad que investigó durante tres meses lo que equivocadamente cree que fueron "los últimos días" o "los últimos momentos" de Albizu. Me dijo que, además, leyó un libro que le dio su abuelo cuyo título o autor no recordaba, pero que tenía una portada color "fusha". Locura por decreto, un libro en el que discuto luego de más de diez años de investigación el papel de Luis Muñoz Marín y José Trías Monge en el diagnóstico de locura de Albizu, no fue uno de los libros que consultó. Pero eso sí, Torres Mestey me aseguró haber leído "los últimos escritos" de Albizu realizados "en la cárcel". El problema con eso es que Albizu, quien ni siquiera escribía sus discursos, nada escribió en la cárcel La Princesa, donde deduzco que se desarrolla la obra, excepto algunas cartas -- una de estas con sabio asesoramiento legal para Gabriel Parrilla Fontánez, un joven Nacionalista preso allí también. Le explicaba Albizu a Gabriel, quien se había batido a tiros con policías y agentes del FBI, cómo debía conducirse en la cárcel si quería evitar que lo declararan loco. Además, el prócer escribió allí en 1952 una plegaria que precisamente le demostraría a la persona más incrédula que quien de ese modo se expresaba no podía ser el loco iracundo, agresivo y frustrado que Torres Mestey imaginó luego de estudiar su personalidad durante tres meses. No se enteró ella durante su llamada investigación de que un psiquiatra del sistema penitenciario declaró a Albizu competente para aportar a su defensa para aquellos días en los que a ella se le antoja que estaba atrapado en un manto de locura. Sí, en tres meses se preparó Torres Mestey para penetrar cual psiquiatra forense en la mente del Albizu confinado en La Princesa y sentarse a escribir para consumo público internacional sobre "lo que podría haber estado pasando el líder nacionalista en sus últimos momentos". (A este autor le tomó unos 25 años de investigación para sentirse en condición de escribir Las memorias que don Pedro no escribió -- un relato novelado sobre lo que podrían haber contenido las memorias del prócer si las hubiese escrito entre 1954 y 1956 durante su reclusión en "El oso blanco"). Durante los tres meses de su investigación histórica la autora tampoco se enteró de que los días de Albizu en La Princesa no fueron "sus últimos días", sino que salió de allí en 1953 y vivió 12 años más mientras el FBI revisaba periódicamente sus preparativos para enfrentar las consecuencias políticas de su deceso.
Tan desquiciado está el Albizu de esta obra, que le atribuye a Juan Antonio Corretjer sus propias palabras de que "la patria es valor y sacrificio" y, para colmo, al final alude al asesinato de Filiberto Ojeda Ríos, quien para la época vivía en Nueva York, donde trabajaba en fábricas y estudiaba música. Torres Mestey finalmente le atribuyó el desbarajuste a los cambios que le ha hecho a su obra el director Luis Oliva y abandonó apresurada el lugar. Está por verse cómo los autores y autoras de ficción, acostumbrados con el paso del tiempo y la indiferencia de los historiadores a distorsionar tranquilamente nuestra Historia so color de licencia poética, describirán los "últimos momentos" de Filiberto.
En fin, esta "obra teatral" es un grave insulto a la memoria de un prócer puertorriqueño y a la historia misma de nuestra nación, historia bastante atropellada ya por recientes obras producto de una ficción arrogante y desenfrenada.#
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| la historia y la memoria |
teatrera |
Wednesday, Oct. 29, 2008 at 2:23 PM |
| ¡Qué atrevida es la ignorancia! |
Pedro Aponte Vázquez |
Monday, Aug. 25, 2008 at 8:46 AM |
| Se te ve la costura |
Josefina Pérez |
Friday, Aug. 22, 2008 at 3:21 PM |
| Libertad de expresión |
Viviana Torres |
Thursday, Aug. 21, 2008 at 8:16 PM |
| Gracias por otear las comillas |
ecanovas@onelinkpr.net |
Wednesday, Aug. 13, 2008 at 9:13 AM |
| Procede citar con precisión |
Pedro Aponte Vázquez |
Tuesday, Aug. 12, 2008 at 11:51 AM |
| Puerto Rico Merece Ser Respetado |
Ciudadano Puertorriqueno |
Monday, Aug. 11, 2008 at 9:39 PM |
| Yo también vi... |
ecanovas@onelinkpr.net |
Saturday, Aug. 09, 2008 at 7:37 PM |
| Crítica Albizu Todo o Nada |
Ricardo Marrero |
Saturday, Aug. 09, 2008 at 6:52 PM |
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