Aviso a los padres de familia: Lo que debería de saber si su
hijo o hija quiere enrolarse en las fuerzas armadas
Por Project YANO (Youth and Non-Military Opportunities), www.projectyano.org
“La inmensa mayoría de los jóvenes en las fuerzas armadas
fueron reclutados engañosamente.”—Fernando Suárez
del Solar, padre de Jesús Suárez del Solar Navarro, un marine
fallecido en Irak.
Es una realidad preocupante que muchos jóvenes piensan enrolarse en
las fuerzas armadas sin saber algunos hechos básicos. Por ejemplo:
• El contrato de enrolamiento (“alistamiento”) dice que el
trabajo prometido puede ser cambiado en cualquier momento sin aviso previo.
• La obligación militar es por lo menos de ocho años (contando
los años de reservista).
• Las oportunidades de visitar con miembros de la familia serán
severamente limitadas.
• El derecho de rechazar ciertos medicamentos como las vacunas experimentales
será negado.
• Cualquier despido menos que honorable puede tener un impacto negativo
durante muchos años.
Nunca firmaría un contrato sin revisarlo bien. Asegure que su hijo o
hija no se enrole sin averiguar bien cómo es en realidad la vida militar.
Como padres y madres de familia, tenemos la obligación de proteger a
nuestros queridos hijos e hijas.
¿Como se distingue el Selective Service de las Fuerzas Armadas?
El registrarse para el Selective Service no es lo mismo que enrolarse en las
fuerzas armadas. Nadie está obligado a enrolarse en las fuerzas armadas.
No hay ningún castigo por no enrolarse.
La ley dice que todos los hombres de 18 años de edad tienen que registrarse
para el Selective Service. El Selective Service mantiene los datos sobre las
personas disponibles para una conscripción posible. Actualmente no hay
servicio militar obligatorio (conscripción) en los Estados Unidos.
¡No permita que el reclutador le engañe con información
falsa!
El mito militar de la preparación para un empleo civil
Como padre o madre de familia, usted quiere que su hijo o hija consiga algún
día un buen trabajo con buen salario. Recuerde que el entrenamiento militar
es para los trabajos militares, no para un empleo civil.
Según un estudio del año 2000, los hispanos en el Ejército
(Army) eran 24% de las ocupaciones de combate (las más peligrosas). Estas
ocupaciones no se traducen bien a la sociedad civil.
En una encuesta militar de 2002, solamente 54% de todos los miembros de las
fuerzas armadas (incluyendo los oficiales) dijeron que estaban satisfechos con
su entrenamiento y con los trabajos que se les habían asignado.
Según dijo el Vice Presidente Dick Cheney cuando era Secretario de Defensa:
“El ejército no es una agencia de bienestar social; no es un programa
de trabajos.”
El mito del dinero para los estudios
El reclutador puede prometerle a su hijo o hija miles de dólares gratis
para los estudios. Pero ese dinero no es gratis ni garantizado. El soldado tiene
que trabajar por él o hasta arriesgarse la vida por él.
Si el soldado no califica para ciertos trabajos especiales o si no se enrola
por un plazo más largo que lo normal, nunca va a recibir las sumas altas
que se anuncian en la propaganda.
Para calificar por cualquier tipo de apoyo financiero, el soldado tiene que
pagar a las fuerzas armadas un depósito no reembolsable de $1200. Si
el soldado recibe un despido menos que honorable o si decide no estudiar, las
fuerzas armadas retienen el depósito y no recibirá ningún
apoyo financiero.
La Guerra
Muchos reclutadores dicen que el servicio militar no es peligroso y a veces
prometen que el reclutado nunca irá a la guerra. Sin embargo, el combate
siempre es una posibilidad cuando uno se enrola. La misión principal
de las fuerzas armadas no es la educación sino la guerra.
Muchos de los soldados que pelearon en la guerra del Golfo Pérsico,
en Afganistán y en Irak, nunca esperaron entrar en la guerra. Muchos
se enrolaron para sacar dinero para los estudios. Otros en las Reservas y la
Guardia Nacional (National Guard) no estaban bien preparados para el combate.
Si su hijo o hija se encuentra en una guerra, puede sufrir mucho daño
tanto físico como mental. Las mejores intenciones de los jóvenes
muchas veces se destruyen en la realidad de la guerra.
¿Qué hago cuando el reclutador se pone agresivo con mi
hijo o hija?
Como cualquier vendedor de producto, los reclutadores a veces hacen promesas
exageradas o adoptan una actitud agresiva. Muchos molestan con las repetidas
llamadas telefónicas.
Usted tiene el derecho de decirles que dejen de llamar a su casa. Para evitar
este tipo de molestia, es necesario llenar una forma de “opt-out”
que dice a los oficiales escolares que no deben de entregar los datos personales
de su hijo o hija a los reclutadores. Para recibir copias de tal forma, póngase
en contacto con uno de los grupos nombrados al final de este artículo.
Como soldado, su hijo o hija tendrá que renunciar a ciertos
derechos básicos
• Si sale del trabajo sin permiso, puede estar detenido o encarcelado.
• Cualquier desobediencia puede resultar en una pena criminal.
• Puede recibir castigo sin derecho a juicio o consulta de abogado.
La salud
Además de los peligros asociados con la guerra, en los últimos
años algunos miembros de las fuerzas armadas han padecido graves problemas
físicos. Muchos médicos creen que existe una relación entre
las vacunas experimentales, las armas que contienen el uranio reducido y las
enfermedades como la pulmonía y el cáncer.
Otra consecuencia de la guerra moderna son las muertes causadas por el “friendly
fire” (“fuego de amigo”) en el cual las tropas mueren por
los errores de sus propios compañeros. También varios soldados
han muerto por las llamadas “non-combat gunshot wounds” (heridas
de bala no en combate). Las causas de estas muertes muchas veces nunca se descubren.
La mujer
Según un informe del gobierno federal, “muchas mujeres reportan
que no se les permite trabajar en el área para la que fueron entrenadas
[y] que de costumbre se les asignan trabajos de oficina o administración
en lugar de darles la oportunidad de trabajar en todos los niveles de su ocupación”
(GAO/NSIAD 99-27; 11/98).
El hostigamiento y la violencia sexual son una amenaza real para las mujeres
en las fuerzas armadas. En una encuesta de 2003, 75% de las mujeres reportaron
ser víctimas del hostigamiento sexual (Reuters Health, 3/03).
Si su hijo o hija se decide por enrolarse, recuerde los siguientes
puntos:
• El dinero para los estudios no está garantizado y el soldado
tiene que pagar $1200 de depósito no reembolsable.
• Es importante investigar todas las opciones no militares en cuanto
al apoyo económico para los estudios (becas, préstamos de bajo
interés, etc.).
• Le conviene que su hijo o hija platique con los veteranos para aprender
cómo es el servicio militar en realidad.
• No permita que su hijo o hija firme ningún documento hasta después
de llevarlo a casa para discutirlo con la familia.
• Si usted. pide al reclutador una copia del contrato de enrolamiento,
él está obligado a entregársela.
• Consiga copias de todos los documentos y guárdelas en un lugar
seguro.
• Obtenga por escrito todo lo que el reclutador promete. Las puras palabras
no tienen ningún valor.
• Aunque algunos reclutadores pueden distorsionar la verdad, la ciudadanía
no está garantizada para los miembros de las fuerzas armadas o sus familiares.
Como padres y madres de familia, queremos que nuestros hijos e hijas hagan
decisiones inteligentes. Para ayudarlos y cuidarlos, hay que asegurar que tengan
toda la información posible sobre el servicio militar antes de comprometerse.
“DEP”: El programa de entrada postergada (alistamiento
pospuesto)
Si su hijo o hija se ha inscrito en el DEP, muchos reclutadores dirán
que no puede salirse de este programa. Esto no es verdad. No hay ningún
castigo por cambiar de opinión y querer salir del programa.
Para obtener ayuda y asesoría gratis puede contactar a uno de los grupos
mencionados a continuación:
Comité de Servicio de Amigos (AFSC)
Youth and Militarism Program
1501 Cherry St., Philadelphia, PA 19102
(215) 241-7176
afsc.org/youthmil/Default.htm
Central Committee for Conscientious Objectors (CCCO)
1515 Cherry St., Philadelphia, PA 19102
(215) 563-8787
www.objector.org
Hecho por padres de familia que son miembros de:
Project on Youth and Non-Military Opportunities (Project YANO)
P.O. Box 230157, Encinitas, CA 92023
(760) 634-3604
www.projectyano.org