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HAITÍ: ¿Por qué coño el terrorismo político no nos conmueve?
por P. Luis Barrios
Saturday, Oct. 23, 2004 at 1:02 AM
lbarrios@jjay.cuny.edu New York, New York
¿Por qué coño el terrorismo político contra Haití no
nos conmueve?
La realidad haitiana, luego del golpe de estado
contra el Presidente electo Jean-Bertrand Aristide
este pasado 29 de febrero del corriente año, sigue
siendo un tema invisible en nuestros medios de
comunicación. Lo mismo sucede en las conversaciones
y acciones de los grupos de izquierda o de derechos
humanos aquí en Estados Unidos. Nadie puede negar
que en este momento Haití está prendido en candela
por los cuatro puntos cardinales y parece ser que
esto no nos conmueve.
Por un lado, hay un pueblo en las calles
pidiendo que retorne al poder su presidente electo
Aristide, quien fue secuestrado y removido del poder
presidencial por tropas de Estados Unidos. Por otro
lado, hay un rechazo a Gerard Latortue como primer
ministro interino quien fue impuesto por una
coalición diabólica entre los gobiernos de Estados
Unidos, el de Francia y el de Canadá con la
bendición para ese entonces del gobierno de Hipólito
Mejía de la República Dominicana, de grupos
para-militares haitianos simpatizantes de las
dictaduras Duvalier y del bloque económico caribeño
CARICOM.
Curiosamente –aunque hay que reconocer que para
las clases dominantes y gobernantes no existen las
coincidencias o casualidades- en este año 2004 se
supone que Haití esté celebrando y dando cátedras de
liberación nacional al mundo de entero. Que no se
nos olvide que fue en el 1794 y bajo el liderato de
ese gran líder emancipador, Toussaint L’Ouverture,
que este valiente pueblo logró salir de las garras
del poder colonial de Francia y de esta manera
convertirse en una patria libre. Yo me pregunto;
¿será posible que la oligarquía francesa haya
utilizado este momento histórico para desprestigiar
y a la misma vez vengarse de la derrota moral que el
pueblo haitiano a través de la primera revolución
negra les propinó al lograr su liberación nacional
en este Continente? Que no se nos olvide que también
la historia nos ha demostrado que el diablo cría a
su gente y estas sanguijuelas siempre buscan una
manera de juntarse.
Ahora bien, ¿qué sucede en este momento en la
República de Haití? A mi juicio lo mismo que está
sucediendo en Irak. Quienes invadieron y llevaron a
cabo un cambio de gobierno para poner en el poder a
unas marionetas políticas que le sirven para sus
intereses imperialistas, en su prepotencia, no
calcularon la capacidad de resistencia que puede
tener un pueblo al que se le está colonizando.
Lo peor de todo este proceso opresor lo es la
manera tan cruel e inhumana que hemos dejado solo al
pueblo haitiano en este momento de resistencia. Al
extremo que tanto la derecha como la izquierda han
conspirado matrimonialmente a través de una
hegemonía satánica.
La derecha a través de la opresión directa para
castigar la valentía de este pueblo por no ser
completamente de la derecha, y la izquierda a través
de un silencio cómplice al estilo de Pilatos por no
haber tenido un gobierno rematadamente de la
izquierda. Y ahora en este preciso momento, luego
del golpe de estado contra el presidente Aristide,
la derecha sigue masacrando al pueblo y la izquierda
ignorando estos crímenes. ¿Por qué coño este
terrorismo político no nos conmueve? ¿Será que
estamos de frente a uno de esos fenómenos que
destapa nuestro racismo latinoamericano y el dolor
de tanta gente negra no es importante?
En las últimas dos semanas a través del
terrorismo político más de 55 personas han sido
asesinadas porque estuvieron haciendo demostraciones
a favor de Aristide. Miembros del Partido Lavalas y
el Padre Gerard Jean-Juste han sido encarcelados
injustamente por pedir el retorno de Aristide.
Mientras tanto, terroristas como Guy Philippe
lideran estos asesinatos y arrestos.
A mi me parece necesario que podamos entender
que el único presidente electo democráticamente de
Haití –nos guste o no nos guste- se llama
Jean-Bertrand Aristide. También debemos reconocer
que la presencia de las tropas de Estados Unidos en
suelo haitiano–luego del cierre de la Marina de
Guerra de Estados Unidos de la Isla de Vieques en
Puerto Rico- es una manera astuta de seguir de cerca
la revolución cubana y la revolución bolivariana. Y
por supuesto, ¿cuando vamos a entender que
históricamente el gobierno de Estados Unidos solo va
en contra de gobiernos que afectan sus intereses? A
mi no me queda la menor duda por un lado que el
gobierno de Aristide -aun con prácticas
antipopulares o antidemocráticas- era cien veces
mejor que la dictadura que Estados Unidos a través
del presidente de facto de Latortue ha establecido.
Por otro lado, este gobierno de Aristide a la misma
vez seguía siendo una amenaza para los fines
expansionistas de Washington.
No dejemos solo al pueblo de Haití, su lucha es
nuestra lucha, no nos olvidemos de la solidaridad
radical. Paz con justicia.
P. Luis Barrios
Iglesia San Romero de Las Américas
New York, New York
Lbarrios@jjay.cuny.edu
22 de octubre de 2004
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